El Ayuntamiento de Granada multa desde este martes con sanciones de entre 750 y 3.000 euros la prostitución callejera, dependiendo de la zona donde se practique. Granada se convierte así en la primera capital andaluza en poner en marcha una medida de este tipo, de la que ya se han anunciado similares en Huelva, Málaga y Sevilla.
En concreto, los artículos 54 y 55 de una ordenanza que también regula la música o los mimos callejeros, consideran “muy grave” las conductas tipificadas si se realizan “en espacios situados a menos de doscientos metros de distancia de zonas residenciales, centros educativos o cualquier otro lugar donde se realice actividad comercial o empresarial alguna”. La falta leve -es decir, la que implique ser multada fuera de esa distancia- conlleva multas de hasta 750 euros. La muy grave, de 3.000. El mismo texto establece que las multas pagadas por las prostitutas se destinarán a programas sociales.
La medida fue tomada sobre todo a raíz de las protestas y movilizaciones de los vecinos de la zona de la carretera de Jaén, donde se localiza gran parte de la prostitución callejera de ciudad, los cuales se quejaban de la inseguridad, el ruido y las condiciones de insalubridad para sus calles. La Policía Local lleva desde mediados de octubre informando a clientes y prostitutas de las condiciones de la ordenanza, como paso previo al comienzo a la aplicación de las sanciones.
Entre las críticas recibidas por estas medidas por parte de expertos y organizaciones que trabajan con las prostitutas, se encuentra que sólo contribuirá a “cambiar de sitio” estas actividades, que desde su actual ubicación en la carretera de Jaén sólo deben avanzar unos metros para abandonar el término municipal de Granada y que deje de aplicárseles, que los espacios que se establecen para la falta muy grave es “prácticamente cualquier lugar” o que contribuirá a marginalizar aún más esta actividad y hacer a las mujeres más dependientes de sus proxenetas. Igualmente se ha señalado la complejidad de su aplicación por parte de la Policía Local, que habrá de actuar al mismo tiempo aplicando de las sanciones y ofreciendo asistencia social a las prostitutas.






